Telefónica

Nuevos trabajos, nuevos cargos

Todo cambio generado en lo tecnológico genera, a su vez, cambios (más o menos perceptibles) en la sociedad que los produjo: es recíproco. Tecnología y sociedad es una relación, según mi modo de ver, apasionante, y pareciera que no soy el único “apasionado”: los más de 770.000 resultados que encontré en Google al momento de la redacción de este post parecen certificar un interés por lo menos extendido sobre este tópico.

Es bastante común hablar sobre los cambios que están generando las redes sociales como Facebook o LinkedIn, por ejemplo. Esto de la privacidad en línea, de hasta qué punto podemos seguir hablando de vida privada si la subimos a Internet (y, ergo, la volvemos “pública”) mediante comentarios, relatos de variado tipo, fotografías, videos, audio, mapas, marcadores sociales y la miríada de “huellas” digitales que vamos dejando detrás nuestro en la arena digital y que hablan de nuestras costumbres, nuestro trabajo, nuestra forma de pensar, nuestros gustos, intereses, sensibilidades, recorridos, salidas, afectos… Y, claro, todo esto más allá de quiénes y por qué estén siguiendo esas huellas que “inocentemente” vamos dejando en las playas de la red.

Este tema, sobre el que vengo pensando hace unos días, veré de seguirlo en próximos posts. Por el momento quisiera detenerme un minuto en esto de los cambios e impactos que toda irrupción tecnológica genera. Porque hay uno que, por nuevo, seguramente no es para nada visible. Y tiene que ver (y mucho) con lo que estoy haciendo en este preciso instante.

El cambio tiene que ver con el mundo del trabajo. Hay una tendencia creciente en el ambiente de la empresa que tiene que ver con las compañías, en diversas latitudes, que han resuelto abrir su propio blog corporativo con el fin de conversar con sus diversos públicos: de hecho, estás leyendo el blog de una, Telefónica de Argentina.

Cuando una empresa tiene que adecuar sus procesos ante los cambios que se operan en el mercado (por ejemplo, los tecnológicos), surgen nuevas tareas por realizar, nuevos objetivos, nuevas misiones. Y muchas veces, cuando no hay personal capacitado específicamente para realizarlas, se recurre a quienes tengan un expertise en temas afines o, lisa y llanamente, a quienes demuestren capacidad para cumplirlas.

Claro: hasta que tales tareas justifican una especialización tal que amerite su inclusión en el organigrama de la empresa, pasa un tiempo. Y quería llegar a esto: a que, creo, hoy en la Argentina quizás estemos en un momento a partir del cual comencemos poco a poco a ver un nuevo cargo en las empresas –al menos las que tengan su blog– identificado con la siglaCBO“. Muchos ya sabemos qué significa CEO (Chief Executive Officer), CFO (Chief Financial Officer), y hasta CTO, “Chief Technical Officer”, de lo que algo comentamos un par de posts atrás.

CBO, quizás la nueva “moda” en los organigramas del management de la década que viene, quiere decir “Chief Blogging Officer”, que en síntesis viene a ser la persona responsable del blog corporativo en todo sentido: establece de qué se hablará en el blog y a quiénes (con lenguaje que tomo prestado del periodismo y la comunicación social, estaríamos hablando de “línea editorial” y “contrato de lectura“, respectivamente), modera comentarios y, en fin, lo que sea menester para mantenerlo vivo.

Enrique Dans, en un post sobre el tema, dice que hay muchas variantes de CBO: puede ser “una persona interna con experiencia en la blogosfera que es relevada de parte de sus funciones para que asuma la responsabilidad de crear y mantener el blog corporativo, un directivo - a veces de alto nivel - que lo asume como propio, un externo que es incorporado para esa función…

José Antonio Del Moral, CEO (ya que hablábamos del asunto) de Alianzo.com,  enumera, según su criterio, cuáles son las características que debe tener un CBO en este post, las que de todas formas reproduzco acá:

  • Como casi siempre se trata de dar imagen, debe ser alguien que sepa de marketing. 
  • Debe ocupar un puesto lo más alto en el escalafón que sea posible. Si es el director general, mejor que mejor. Por una razón simple: es la persona más conocida y la que mejor sabe lo que se puede y no se puede decir. 
  • Debe ser alguien curioso y social, dispuesto a entablar conversaciones con personas desconocidas. Es tan importante lo que se escribe en otros blogs y lo que se dice en eventos a los que se acude como lo que aparece en el blog corporativo. 
  • Debe estar bien asesorado por el departamento de comunicación de la empresa para poder introducir temas novedosos y con suficiente gancho.

Dos formas posibles de ver el asunto. Y probablemente haya tantas como blogs corporativos posibles, tantas como la imaginación de cada persona que hoy, incipientemente y explorando un universo comunicacional completamente nuevo, esté como responsable de un blog corporativo.

Seguramente seguiremos con este tema.

Más información:

Nuevos puestos en la Sociedad de la Información

Búsqueda en Google sobre “blogs corporativos”

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1 Comentario hasta ahora

  1. Twittero se busca | Tendencias Digitales el día 18/8/2009 a las 09:04:25 escribió:

    […] tomé cinco minutos para buscar en el archivo y encontré que no es la primera vez que rozamos el tema en este blog. El 22 de noviembre del año pasado yo mismo me refería al tema, aunque enfocado a un […]

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